
Me levanté temprano a la mañana y salí corriendo a mirarme en el espejo. Algo había cambiado: las estrellas se fueron a vivir a mi ojos y fue así que me volví más frágil, para doblarme sin romperme, para decir la más cruda verdad sin herir, para contarme sin prejuicios lo que me daba miedo aceptar. Me contemplé en silencio por largo rato, con la mirada brillante me pregunté por cuánto tiempo había esperado este instante deseado en el que me convertiría en mi misma, en dónde ya no me haría falta ni pedir más ni buscar más porque ya lo tenía todo. Comencé a volverme ajena de lo complicado, a separarme de los rencores, ausentarme del ruido en mi cabeza y me acerqué al silencio, a mi alma y a mis amaneceres. Desde aquel día, las paredes que me rodeaban fueron cayendo una a una, luego el techo, luego el piso. Y sentí el viento rozar mi piel desnuda, se desataron los cordones que sujetaban mi corazón y empecé a vivir, como nunca antes me había animado a hacerlo, sin querer ya encajar en ningún molde, respetando mis tiempos, mis ciclos, amándome como nunca antes y descubriendo que yo misma me encarcelé y ahora yo misma me liberé...
ƝƛƬƛԼƖƛ ԼЄƜƖƬƛƝ
Autores y Teorias
Los motivos por los que se puede querer tanto a un animal
sábado, septiembre 02, 2017
Un perro tiene la belleza de una existencia completa en sí misma, y sin embargo a pesar de todas las divergencias en cuanto a desarrollo orgánico, existe el sentimiento de una afinidad íntima, de una solidaridad indiscutible.
A menudo cuando acaricio a Topsy me he sorprendido tarareando una melodía, que pese a mi mal oído, reconocí como el Aria de Don Juan.
Mucho más agradables son las emociones simples y directas de un perro, al mover la cola de placer o ladrar expresando displacer. Nos recuerda a los héroes de la Historia, y será por eso que a muchos se los bautiza con el nombre de alguno de esos héroes".
*Sigmund Freud / ____________________________________________________ Practica Psicoanalítica en Buenos Aires / PPB(a)

Permanecer puertas adentro "anidando" es una elección para muchos que buscan priorizar el bienestar personal
"¿Ir a tomar un trago? No, gracias, este fin de semana hago nesting". La frase parece más una proclamación de principios que una excusa para rechazar, de forma amable y bastante cool, por cierto, una salida. Pero eso que todo el mundo practica o practicó alguna vez -quedarse en casa el fin de semana sin hacer nada de nada-, de pronto tiene un nombre que, quienes lo acuñan, juran, es mucho más que eso. De un tiempo a esta parte el concepto nesting (anidar) ha logrado convertirse en una verdadera declaración de un estilo de vida que prioriza la existencia puertas adentro como una manera de lograr el bienestar personal. Permanecer en casa y utilizar el hogar como refugio de la vorágine del exterior parece ser el mejor plan para muchos que buscan recomponer la energía gastada en la semana. "Balancear la vida social con la privada, encontrar placer y refugio en nuestro hogar, regenera y aporta equilibrio a nuestras emociones", asegura Alejandro Corbalán, director de la Asociación Argentina de Counselors.
"El hogar constituye a partir de su posibilidad de cobijo y resguardo, un verdadero refugio. Pero además, la privacidad y aislamiento del mundo exterior brindan a la persona ocasiones de encuentro consigo misma y mayor contacto con las personas más significativas de la vida", agrega Corbalán, que considera ese espacio como ideal para hacer esas cosas que tanto ayudan al bienestar físico y mental.
"La meditación es una práctica claramente benéfica para nuestra psiquis y puede realizarse de manera especial en casa. Pero también un hogar dotado del espacio necesario y adecuado brinda la posibilidad de desarrollar actividades que proveen entretenimiento, diversión y solaz: hacer jardinería, pintar, cocinar, leer, escribir, jugar, y otras actividades complementan el relax necesario para recuperarnos de las tensiones y prisas de la vida laboral", señala el director del Centro Argentino de Counselors.
Pero más allá de la búsqueda de bienestar, hay muchos más factores que animan a las personas a quedarse en casa. Por empezar, el clima otoñal disuade cualquier plan que implique salir; si a eso le sumamos la posibilidad de sumar entretenimiento mediante los dispositivos y plataformas tecnológicas como Netflix -último gran aliado de los cultores del nesting, por qué negarlo- la situación se decanta claramente hacia un fin de semana puertas adentro.
Pero, el calor y la promesa de entretenimiento en continuado no alcanzan si los que eligen hacer nesting son, además sibaritas. Si cocinar estresa en lugar de servir como antídoto contra la ansiedad, el delivery es la solución. Ya no hace falta ir a un restaurante para comer rico. La gourmetización de la comida a domicilio es una realidad. "El hogar moderno está dotado de tecnología, ambientación y diseño personalizado, este puede sustituir potencialmente cualquier programa de salida, brindando la posibilidad de una alta calidad de disfrute, con un bajo costo económico y mínimo riesgo, en cuanto a seguridad", describe Corbalán.
Preparando el nido
Los primeros en notar esta necesidad de quedarse en casa fueron los diseñadores e interioristas, que empezaron a pensar espacios que inviten a las personas a permanecer largos períodos de tiempo dentro del hogar. Luz natural, amplitud, comodidad, confort, personalización son las claves que invitan a la permanencia.
Especialmente después del atentado en las Torres Gemelas, allá por 2001, la gente empezó a experimentar una necesidad de protección que muchos encontraron en su casa, que empezó a equipararse como nunca antes a un refugio. El Let's stay home (quedémonos en casa) se volvió el leitmotiv de ese colectivo que bregaba por la vida puertas adentro. Y hoy se replica en las casas de decoración en formato de cuadritos para colgar. También es furor en redes sociales el #staycozy (algo así como estancia cómoda) acompañado de un sinfín de imágenes de gente reposando en el sillón, bien de entre casa).
"La tendencia es hacer de nuestras casas, hogares. Es decir, diferenciar el lugar que habitamos del resto de los espacios para que nos haga sentir protección, placer, paz y tranquilidad -dice la diseñadora de interiores Magalí Muchnik-. Todo empieza en la naturaleza. Nuestro primer nido es la panza, un lugar calentito, cómodo, en donde tenemos todo lo que necesitamos. Y aun cuando estamos en la panza nuestras madres ya están preparando un espacio para que habitemos en la casa. A esta acción de preparar ese espacio acogedor se la llama nesting."
Desde el interiorismo, estar a gusto en casa implica apelar a los cinco sentidos. "Rodearnos de cosas que podamos asociar a lindas sensaciones; aislarnos del ruido de afuera y reemplazarlo por música; poner objetos aromáticos que desprendan olor a hogar; elegir telas que nos den placer al tocar y tener una alacena con sorpresas para darnos nuestros gustos", describe Muchnik.
Otro rubro que supo leer y sacar provecho de esta tendencia es el de la indumentaria. El homewear es uno de los sectores que más creció en el último lustro dentro del universo textil. Prácticamente todas las grandes marcas tienen una línea para vestirse estando en casa, diferente a la bata y el pijama, claro está. Y es otra muestra inequívoca de que la movida nesting está en alza.
Eduardo Terzakyan, gerente general de Tienda Suárez -marca dedicada al homewear- cuenta que la gente busca ropa que le permita estar cómoda y verse bien sin salir de casa. "Sentirse cómodo y verse bien es una necesidad, incluso estando puertas adentro. Y quedarse con el pijama no es una opción porque hasta que no te lo sacás es como si no arrancara tu día -dice Terzakyan-. Nosotros hacemos cosas cómodas y de calidad para estar adentro, pero que también puedas usar afuera si tenés que ir al súper. Empezamos con las medias y después con los Domingos, que son los pantalones coloridos de algodón que te permiten estar cómodo y al mismo tiempo presentable. Y pronto vamos a sacar remeras más largas, también siguiendo la misma premisa".
Stay Home Club, una firma canadiense de ropa y accesorios para el hogar ha hecho del nesting su identidad empresaria. Al momento de describirse, no dudan en apelar a cierto mensaje pesimista: "Stay Home Club es una gama de productos de estilo de vida para personas sin vida. Somos un club que nunca se reúne, pero un club no obstante. Cada pedido se envía con una tarjeta de membresía". Olive Mew, su creadora, confiesa que desde joven siempre prefirió quedarse en casa antes que salir de fiesta con amigos.
Peligro: aislamiento
Sin dudas uno de los aspectos negativos del nesting es el aislamiento. Encerrarse en casa en búsqueda de bienestar puede llevar a un peligroso e indeseable ostracismo. Por eso mismo, los cultores de esta práctica aclaran que anidar no es aislarse. Incluso, puede ser todo lo contrario si se elige recibir gente en casa.. "Por eso, a la hora de elegir quedarnos más tiempo en casa por elección y no por obligación ni por falta de ganas de salir, es importante también saber elegir a las mejores compañías para acompañarnos en esa interioridad. Los encuentros de pequeños grupos en la comodidad del hogar brindan la posibilidad de intercambios ricos en cuanto a la profundidad comunicacional, manteniendo la vida social y satisfaciendo la necesidad de pertenencia natural en los seres humanos", dice el director del centro Argentino de Counselors.
Invitar, reunir y agasajar a familiares y amigos son también algunas de las posibilidades que brinda el nesting y que permiten continuar con la vida social incluso sin salir de casa. Y si se elige estar sin compañía, las redes sociales dan la ilusión de estar ahí, sin perderse nada de lo que pueda acontecer en el grupo de amigos, con quienes podemos compartir -y hasta presumir- de la decisión de hibernar el fin de semana.
Es más: hay sociedades enteras, como la danesa -que suele encabezar todos los rankings mundiales de felicidad año tras año- que hacen del nesting un estilo de vida. Y no son pocos los que creen ver en el hygge (un concepto más abarcativo que el nesting, que alude a estar en una situación en la que te sientes acogido, cómodo, relajado y libre) el secreto de su felicidad sostenida en el tiempo. Los daneses son mucho más proclives a recibir en casa que en encontrarse afuera, en un bar. Y procuran reunirse en pequeños grupos, con ropa cómoda. Como dato adicional podría decirse que prefieren un juego de mesa a una maratón de Netflix. Gustos son gustos.
LA NACION - SÁBADO 29 DE ABRIL DE 2017

Estas siete "C's" resultan cruciales para empezar a desarrollar y practicar la comunicación asertiva...
Existen dos tipos de comunicación comunes: la pasiva y la agresiva. En la primera se anteponen los derechos y necesidades de las demás personas, por sobre los propios; en la segunda se anteponen las propias necesidades y derechos por sobre las de las demás personas.
La comunicación asertiva está justo en medio, pues se trata de considerar tanto los propios derechos/necesidades, como los de las demás personas.
La comunicación asertiva parte de la escucha activa y la empatía. El principio es: busca comprender, luego ser comprendido/a
Existen dos tipos de comunicación comunes: la pasiva y la agresiva. En la primera se anteponen los derechos y necesidades de las demás personas, por sobre los propios; en la segunda se anteponen las propias necesidades y derechos por sobre las de las demás personas.
La comunicación asertiva está justo en medio, pues se trata de considerar tanto los propios derechos/necesidades, como los de las demás personas.
La comunicación asertiva parte de la escucha activa y la empatía. El principio es: busca comprender, luego ser comprendido/a

El autosabotaje o autoboicot es la tendencia a ponerse trabas, límites y complicaciones a uno mismo durante el camino hacia metas u objetivos. Si echas la vista atrás es posible que encuentres varios ejemplos de situaciones en las que, sin saber por qué ni cómo, has fracasado en el camino hacia tu meta. Una de las posibles explicaciones de este fracaso es el autosabotaje.
El autosabotaje representa al enemigo dentro de uno mismo. Quizás nos proteja en alguna medida del fracaso a corto plazo, pero también del éxito. La persona que se boicotea a sí misma se pone trabas o frenos, e inconscientemente, dice “no voy a poder” cuando tiene que hacer frente a momentos difíciles. A continuación veremos los 4 tipos de autosabotaje más frecuentes.
¿Qué tipos de autosabotaje existen?
1. Negarse necesidades a uno mismo: “No me hace falta, no lo quiero”
El primer tipo de autosabotaje, y uno de los más frecuentes, es el negarse a sí mismo necesidades o deseos. El autosabotaje se enmascara bajo frases como: “no me importa”, “no me apetece”, “no lo quiero” o “no me interesa”. De esta manera, la persona se protege a sí misma de experimentar un fracaso (y aceptar que tiene que trabajar para mejorar sus capacidades) o de experimentar el éxito (y aceptar que puede aspirar a más y se merece el reconocimiento).
En este caso, el autosabotaje se realiza cuando la persona se niega a sí misma que quiera alcanzar un objetivo o se niega a si misma una necesidad personal de manera inconsciente. Es muy importante detectar cuándo realmente no nos interesa un objetivo o una meta y cuándo es el miedo a no estar a la altura, el que que nos hace el boicot. Porque con esta diferenciación comenzamos a crear un escudo personal contra el autosabotaje.
2. Procrastinar: posponer y posponer …y dejar para mañana lo que puedes hacer hoy
Una de las maneras más eficaces de fracasar, tanto a nivel personal y como profesional es procrastinar: “tengo que hacer algo pero lo haré luego”. Procrastinar es un hábito tóxico, ya que provoca la falsa percepción de que “estamos en ello” cuando en realidad lo que estamos haciendo es postergar indefinidamente la realización de una tarea.
Procrastinar funciona como un escudo ante la sensación de incapacidad. Es un mecanismo de defensa porque nos protege impide que nos pongamos a prueba y nos hace sentir que estamos en el camino hacia nuestra meta. Cuando… nada más alejado de la realidad.
3. No ser constante: comenzar la carrera, pero abandonar ante las primeras dificultades
La falta de constancia es una de las máscaras más frecuentes del autosabotaje. La constancia es una capacidad que se ha de entrenar cada día y poco a poco. Empezar un proyecto y abandonarlo en el camino nos asegura el fracaso y es un hábito que nos limita a nosotros mismos.
La función del autosabotaje cuando dejamos las cosas a medias es muy clara: si no acabas la tarea no tendrás que valorar si lo has hecho bien o no. Existe la posibilidad de que lo hagamos bien y de que no sepamos como gestionar el éxito. Dicho de otro modo, el autosabotaje también protege del éxito a las personas que creen que no se merecen un triunfo personal y por ello, se boicotean a sí mismas.
4. Poner excusas a la hora de tomar decisiones: “no sé que hacer”
Tomar decisiones nos otorga un grado de responsabilidad, el cual varía en función de la importancia de la decisión. El autosabotaje nos protege de sentirnos con cualquier grado de responsabilidad, y así, nos aparta de tomar posiciones importantes y de poder.
Por ello, evitar tomar decisiones es otra máscara más tras la cual se oculta el autosabotaje. Impidiéndonos tomar las riendas de nuestra vida, alzar la voz y decir con claridad cuál es nuestra decisión. Además, este tipo de autosabotaje nos mantiene en el papel de espectador (y no de actor) de nuestra vida. El peligro de ser espectadores de nuestra vida es que esta actitud, refuerza la idea de que no ser suficientemente buenos como para aspirar a más.
¿Cuáles son las posibles causas del autosabotaje?
Estilo de personalidad evitativo
Los animales humanos, frente a una dificultad tenemos tres opciones de respuesta: afrontar, evitar o postergar. Es decir, podemos buscar una solución a lo que nos ocurre (afrontar), intentar convenceros de que eso no nos afecta o no nos molesta y mirar para otro lado (evitar) o esperar a ver qué pasa o cómo se desarrollan las cosas sin un período de tiempo definido (postergar). Si bien es cierto que tomarnos un tiempo y no hacer nada es una estrategia eficaz para encontrar soluciones, postergar indefinidamente es un hábito que empobrece nuestra autoestima.
Si durante nuestra etapa de adolescencia y juventud temprana escogemos evitar repetidas veces, lo que hacemos es desaprovechar situaciones que nos permitirían adquirir nuevas habilidades. Tanto si evitamos afrontar lo que nos ocurre, como si dejamos pasar las oportunidades de crecimiento que se nos presentan, desarrollamos un patrón de personalidad evitativo.
El patrón de personalidad evitativo se relaciona directamente con el autosabotaje. Como la costumbre es evitar, la persona se convence de que “no puede” o de que algo “no se le da bien”. Ello se debe a que no tiene habilidades, pero no a que no tenga la capacidad necesaria para superar la situación o crecer a nivel personal.
Una persona con patrón de personalidad evitativo siente que no es capaz de superar retos y se remarca a sí misma esta limitación. El error principal se encuentra en que: no tener habilidades no es igual a no ser capaz. Es necesario dejar de evitar aquello que nos hace dudar de nuestras capacidades y darse una oportunidad para poder crecer como persona. Recuerda: sin desafío no hay crecimiento.
Baja autoestima
Tener una baja apreciación de nuestras características personales hace que nos queramos poco. Si nos queremos poco, tendemos a desconfiar de nuestras capacidades, de ahí la relación entre autosabotaje y baja autoestima.
Una persona con baja autoestima no se permite la oportunidad de crecer, ni de exigirse un poco para salir de su zona de confort. Porque, tiene grabado en lo más profundo de su corazón que: no se merece una oportunidad, no va a ser capaz de dar la talla o siente que no es lo suficientemente valiosa para aspirar a un objetivo. Por todo esto, la baja autoestima puede ser una de las causas del autosabotaje.
Entorno familiar hiper-protector
Crecer en un entorno familiar que nos proteja excesivamente de los “peligros” del mundo, nos hace incorporar en nuestras características psicológicas dos mensajes respecto a nosotros mismos y nuestras capacidades. El primer mensaje es: “mi familia me quiere, me protege y no estoy solo/a” y el segundo es “me tienen que proteger y ayudar porque no puedo solo/a y no soy lo suficientemente fuerte”.
De este modo, cuando una familia es muy protectora, emite estos dos mensajes que son inseparables y es el segundo de ellos el que favorece al autosabotaje. Porque la excesiva protección familiar nos hace depender de los demás para sentirnos seguros y capaces de afrontar retos.
Así, una vez llegados a la etapa adulta, como a nivel social se nos exige ganar en independencia de nuestra familia, aparece el autosabotaje a modo de protección. La protección de la familia es cada vez menor, mientras que el sabotaje se hace cada vez más presente.
¿Cuáles son los efectos del autosabotaje?
El autosabotaje funciona como un pez que se muerde la cola, como no me doy la oportunidad, no me desafío a mi mismo y por tanto, no gano en desarrollo personal. Así, pierdo la oportunidad de ganar nuevas capacidades y mejorar aquellas que ya poseo. Y por ello, sigo pensando que “no puedo”, “no lo quiero” o “no se me da bien”.
Piensa que muchas personas (por no decir todas) tenemos un “pequeño boicoteador” dentro y hemos de aprender a vivir con él. Este pequeño boicoteador siempre va a decirnos que no somos capaces de alcanzar lo que nos proponemos. Nos hará dudar hasta el infinito y nos mantendrá dentro de nuestra zona de confort. Porque solo de esta forma, este pequeño gran enemigo se mantiene tranquilo y cómodo. El truco está en aprender a escuchar sus dudas sin entrar en su juego. Sí, efectivamente, hablamos de una labor de precisión que a menudo requiere una buena dosis de paciencia.
Por todas estas razones que hemos descrito, el autosabotaje genera una sensación constante de incertidumbre. Es un sistema que se perpetúa a si mismo y por ello es necesario que detectemos su presencia y rompamos cuanto antes el círculo vicioso que lo alimenta.
Para superar el autosabotaje puedes trabajar para mejorar tu autoestima, detectar tus puntos fuertes para ampliarlos e identificar también tus puntos débiles para mejorarlos. Pero, sobre todo, vamos a darnos una oportunidad, esta es la clave principal para vencer el autosabotaje.


